Mar 23, 2007
Democracia electrónica e Neopopulismo
Fai uns días dicíame un colega investigador que podía pasar desanimado varios días lendo un texto sen sustancia pero cando daba cunha idea realmente boa, brincaba de ledicia. Identificándome co descubremento, vou expor unha desas ideas que espero que dé lugar a moito debate: El surgimiento de la democracia electrónica coincide con el del neopopulismo que se está dando en diversos países, os máis soados en América Latina.
Así, pódese comparar a democracia electrónica co neopopulismo?
Basándome nun exemplo que o profesor Dr. Javier del Rey expuso fai poucas semanas nun Ciclo de Comunicación política imos ver:
Del Rey falaba de Venezuela e dicía que había tres puntos claves: Un salvador (o líder presidente), unha víctima (os cidadáns venezolanos) e un perigro (George Bush).
Na democracia electrónica: unha élite (social e política) érguese como mediadora (e salvadora) entre a cidadanía (cansada pola xestión do momento) e os poderes establecidos. Así, esta élite di que a democracia electrónica (que esa élite coñece e está disposta a invertir para a súa aplicación) será a salvadora desa mala xestión política que se está facendo e devolverá ós cidadáns o poder de decisión sobre os seus asuntos públicos.
Entón?
Buena reflexión. Creo que, efectivamente, existe el peligro de que la democracia digital tienda hacia algunos rasgos de ese neopoulismo que, por cierto, se describe muy bien en el enlace que has puesto con la wikipedia. Por ejemplo, la minusvaloración de los partidos políticos o, incluso, de los propios poderes del Estado, proponiendo como alternativa esa salvación que mencionas a cargo de las élites conectadas y de unos posibles líderes virtuales.
Existiendo este riesgo, ello no dejaría de ser una degeneración del modelo que se propone. Según mi entender, el ciberactivismo pretende aprovechar la potencia de las redes virtuales para mejorar la participación ciudadana en los asuntos públicos. Para que ello funcione, sería necesario extender al máximo la conectividad de todos los sectores sociales y promover el espíritu participativo de la ciudadanía, así como su capacitación para ello, mediante el efecto tractor de las buenas prácticas de participación y, por supuesto, la educación. Por otra parte, la democracia digital debería complementarse mediante mecanismos de participación directa presencial, para facilitar el acceso del mayor número de personas posible a los procesos participativos. Y, por último, desde mi punto de vista, todos estos sistemas de participación directa (digital o presencial) deberían ser complementarios de los sistemas representativos vigentes. Eso sí, profundizando también en la mejora de estos sistemas de democracia representativa. No se trata de procesos excluyentes, sino que son caminos que deberían recorrerse en paralelo y seguro que existirán sinergias entre ellos.
Efectivamente, Iñaki, una de las claves es la implantación de sistemas complementarios. Se trata, en cierto modo, de lla creación del Príncipe Electrónico de Octavio Ianni (http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=645930) como forma de creación de un príncipe colectivo.
¡Vaya nivel! Me adhiero a lo que decís.
Gracias Alorza! Creo que mi invernación de lecturas me están trastornando. La idea puede quedar un poco abstracta con la exposición realizada, en realidad lo que trataba de decir es que en este proceso de TIC y política es necesario no perder la auto-crítica, pues creerse salvadores de un sistema, además de utópico y absurdo, puede acarrear también problemas tan a más graves que los criticados.
Sigo pensado lo que apuntaba Iñaki, es necesario la compatibilización de herramientas, no la sustitución sin más.